Comunicado por agresión
Comunicado del Comité Patriótico de Curridabat condenando la agresión policial que sufrieron los manifestantes que se oponen al TLC y a la agenda de implementación el 05 de febrero del 2008 en la Asamblea Legislativa.
¿Hasta dónde puede llegar el egoísmo y la codicia de unos pocos?
El pasado martes un grupo de personas que marchaba pacíficamente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) hacia el Ministerio Público a entregar una denuncia por lo que consideran actuaciones ilegales de los magistrados electorales, fue garroteado y perseguido por la policía que custodia la Asamblea Legislativa. Varias personas debieron recibir atención médica.
Podemos o no estar de acuerdo con el pensamiento de estas personas, pero en lo que NO podemos coincidir es en que se use la fuerza y la violencia para callar la voz de quienes opinan diferente.
No es posible que los cuerpos policiales, que deberían protegernos de la delincuencia y del crimen organizado, utilicen sus armas en contra de los ciudadanos y las ciudadanas cuyo único pecado es pensar diferente de los poderosos de este país y atreverse a decirlo!
¡Alerta costarricenses, porque cualquiera de nosotros(as) puede ser la próxima víctima inocente de esta violencia policial!
Conciudadanos, respetuosamente les invitamos a reflexionar…
¿Hacia dónde va nuestro país? ¿Cuáles intereses se defienden con tanta ferocidad? Con toda seguridad podemos decir que no son los nuestros, los de las personas trabajadoras, quienes vivimos de un salario y del esfuerzo cotidiano, a quienes nada nos regalan y a quienes sólo cuentas - y no cheques- nos llegan por correo…
Para responder recordemos quiénes ocupan hoy día una curul en la Asamblea Legislativa y quiénes caminan por Casa Presidencial. Muchos de ellos son los dueños, accionistas o representantes de los grandes ingenios nacionales, de las empresas de cogeneración eléctrica, de las frecuencias de radio y telecomunicaciones, de las grandes empresas internacionales de la farmacéutica… Póngase a pensar: ¿cuáles intereses cree usted que defienden? ¿Por qué se encierran vergonzantemente detrás de vidrios polarizados y se hacen rodear de contingentes de policías? ¿De qué tienen miedo? ¿Será, como dice el dicho, que quien la debe, la teme?
Como lo ha señalado el Estado de la Nación y la Iglesia Católica: en este país un grupo cada vez más pequeño de personas acumula la inmensa mayoría de la riqueza que producimos, mientras la llamada clase media se reduce y empobrece, y en miles de hogares no existe lo básico para subsistir con dignidad.
¿Hasta dónde puede llegar la irracionalidad, el afán de acumulación, la avaricia de estas personas cuya riqueza es tanta que ni años de vida tendrán para gastarla?
Hemos tenido la bendición de nacer en un país de extraordinarias bellezas, de enormes riquezas naturales y humanas. Somos un pueblo laborioso que producimos suficiente para que todos y todas podamos vivir en paz y con dignidad. ¡Costa Rica es nuestra! Hagamos realidad lo que dijo el poeta: “Que nadie tenga nunca más patria que el vecino. Que nadie diga más la finca mía, el barco mí … sino la finca nuestra, de nosotros los hombres”.
Hacemos un llamado a la paz social, a la conciencia, al respeto y a la tolerancia porque “el respeto al derecho ajeno es la paz”.









