Políticos y medios
Mientras los partidarios del NO, en respuesta al ultraje informativo que sufrimos en el pasado referendo, participamos en un boicot comercial contra los medios de desinformación de la oligarquía, los políticos, otrora dirigentes del NO, más bien contribuyen con esos medios brindándoles entrevistas y artículos de opinión para su publicación.
![]() | Miles de costarricenses, conscientes de nuestro poder como consumidores, pasamos de las palabras a los hechos y ya llevamos meses sin consumir las mentiras de medios como La Nazión, Repretel, Teletica y Monumental, entre otros. Les pegamos donde más les duele, y no hay duda que siguen resintiendo el golpe. |
Tenemos razones de sobra para haber tomado una decisión así. Quienes participamos en el movimiento del NO, ya sea en marchas, debates, comités patrióticos, como fiscales en mesas de votación o sencillamente votando por el NO, fuimos inescrupulosamente estigmatizados por esos medios que, siguiendo las tácticas manipuladoras más sucias, se empeñaron en hacernos ver como alborotadores, vagabundos, corruptos, ¡todo un riesgo para la democracia! Con la complicidad de un régimen dictatorial cuyo grito de guerra sigue siendo “divide y vencerás” se polarizó a la población convirtiéndonos en buenos y malos, y causando una herida en el alma nacional que aun el día de hoy, ya pasado el referendo, no ha llegado a sanarse.
Fue tal el abuso que de forma tan clara se manifestó en el pasado referendo que me atrevo a decir que el boicot ya iba en camino cuando todavía no se hablaba del mismo. ¿Cómo íbamos a seguir consumiendo un producto cuya inmoralidad nos revolvía el estómago? ¿Cómo podíamos seguir enriqueciendo a un medio que empleaba sus recursos para atacarnos?
En algún momento pensé, de manera bastante ingenua por lo que veo, que los políticos del NO tendrían la dignidad necesaria para unirse al boicot y que dejarían de participar en medios tan fascistas. Así como nosotros, los ciudadanos de carne y hueso, somos capaces de darles una lección a esos sinvergüenzas, también los políticos podrían ponerles un alto en el camino.
Pero ocurrió todo lo contrario. Mientras nosotros damos la cara, ellos se dan la mano, y ahí están, políticos y medios, otra vez, ahora más que nunca, legitimándose entre ellos mismos, pelándose el diente, sosteniendo la carpa de este circo que llamamos prensa, asegurándose de que todo siga igual, pues más que los principios en política impera la máxima de que no hay publicidad mala.
Lo bueno es que ya vamos viendo quiénes son los que tienen estómago para cualquier cosa.










