Ingobernabilidad
Ingobernabilidad es la excusa favorita de los gobernantes populistas para justificar administraciones mediocres y corruptas. Bajo esa premisa, puede decirse que en Costa Rica sufrimos de ingobernabilidad desde hace más de 20 años.
Sufrimos ingobernabilidad porque en 8 años no hemos concluido la ampliación del principal aeropuerto del paÃs pero en cuestión de un mes despedazamos el estadio nacional y sus alrededores para construir un potrero nuevo.Porque siguen pasando los años y todavÃa se mantiene el inconstitucional monopolio de RITEVE. Sin embargo en menos de un año acabamos con monopolios tan importantes como los seguros y las telecomunicaciones.
Padecemos una ingobernabilidad tan grave que las únicas calles que se arreglan son las que conducen hacia las fincas de los ministros, los únicos sueldos que aumentan son los de las altas jerarquÃas, los únicos profesionales que ganan asesorÃas son los amigos del presidente.
La ingobernabilidad es real y es una epidemia cÃclica: después de tres años de parálisis llega el año electoral en el que los candidatos prometen hacer de todo en un paÃs ingobernable.
Después de tantos años estudiando el meollo del asunto ya sabemos que la ingobernabilidad es culpa de las leyes tan engorrosas que tenemos. Desgraciadamente nuestros legisladores no pueden corregirlas por culpa de la misma ingobernabilidad aunque sà son capaces de aprobar en tiempo record las 13 leyes de implementación del TLC.
Además de excusar gobiernos ineptos y corruptos se recurre a la ingobernabilidad para justificar las tiranÃas en democracia.
Y es que la mejor forma de lidiar con la ingobernabilidad es instaurando un gobierno monárquico en el que se fundan los tres poderes de la República, donde todas las instituciones bailen al compás de casa presidencial para entonces gobernar mediante decretos, sentencias o memorandos.
¡Y ni siquiera asÃ!


