Mejor sin el PAC
Bienvenida una coalición polÃtica de fuerzas progresistas y patrióticas para encarar las próximas elecciones pero que ya dejen de rogarle al PAC que participe cuando deberÃa ser ese partido el principal interesado en la unidad.
Ottón SolÃs y los demás cabezotas del PAC están confiados en captar el voto anti-Chinchilla (anti-Arias), tal como ocurrió en la anterior contienda electoral. Si esa circunstancia no les permite ganar la presidencia, por lo menos se aseguran cierta cuota de poder mediante algunas diputaciones.
Pero si el movimiento que enarboló el NO al TLC en el pasado referendo consigue formar una coalición, si las fuerzas vivas y conscientes de este paÃs se unen una vez más, el PAC sencillamente quedarÃa en la ruina, quizás obtendrÃa peores resultados que en las elecciones internas, proceso en el que apenas participaron unos veinte mil votantes a nivel nacional, y esto a pesar del sospechoso apoyo que recibió de los principales medios de incomunicación.
Si la idea de la coalición es la de ofrecer una alternativa de cambio, que rompa con el tradicionalismo y la mediocridad, el distanciamiento de polÃticos retardatarios como Ottón SolÃs en realidad constituye una ventaja. Y es que para nadie es un secreto que la pésima labor desempeñada por el PAC como principal partido de oposición le ha restado credibilidad ante el movimiento patriótico.
Por eso, en vez de debilitar la imagen de una eventual coalición rogándole al PAC que se incorpore, los promotores de esa iniciativa deberÃan centrar sus esfuerzos en trabajar con aquellos recursos de que ya disponen, recursos que, según lo visto en la campaña de referendo del TLC, serÃan los únicos capaces de enfrentarse seriamente a la oligarquÃa gobernante.


