Padilla no es bienvenido en Costa Rica
El reportero Alberto Padilla, de la cadena internacional de noticias CNN en español, recibió su merecido por entrometerse en la política costarricense y por haber amedrentado a nuestro pueblo durante la campaña de referendo del TLC.
A pocos días del referendo Alberto Padilla le realizó una entrevista a un supuesto profesor de una universidad estadounidense que, en pocas palabras, le auguró un Apocalipsis a Costa Rica en caso de que se rechazara el TLC en el referendo.
Los medios de desinformación nacionales, tales como las televisoras Repretel y Teletica, que disimulada o descaradamente apoyaron el TLC, transmitieron una y otra vez la citada entrevista como si se tratara de santa palabra, incluso durante los días de tregua electoral.
Curiosamente el entrevistado por Padilla se dedicó en esa oportunidad a repetir los mismos argumentos de miedo que el Gobierno costarricense venía recetándole a la población desde hacía meses como parte de la campaña propagandística más atroz que se ha visto en nuestro país, y cuya esencia se aprecia con toda claridad en el famoso memorando del miedo que el vicepresidente y ministro de Planificación, Kevin Casas, y el diputado liberacionista, Fernando Sánchez, le dirigieron al presidente Arias aconsejándole desatar la política del miedo y el chantaje contra los costarricenses.
En días pasados Alberto Padilla realizó una conferencia en nuestro país invitado por el INCAE, y una valiente costarricense, que pagó los $100 de la entrada, aprovechó la oportunidad para decirle unas cuantas verdades al señor, escena que fue captada en un video que ya se subió a Youtube.
Otra vez le correspondió a una costarricense común y corriente dar la cara por la dignidad de un país cuyo Gobierno nunca se dio a respetar.
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San José, Costa Rica, 26 de febrero de 2008
Sr. Alberto Padilla, CNN
¡Qué pena, Señor Padilla! Este que le damos no es un saludo de bienvenida. En este país solemos ser afables y acogemos con calidez a los extranjeros que nos visitan. Pero, ¡qué pena de verdad!, usted no es merecedor de un recibimiento así.
Su presencia en Costa Rica no crea que es grata. Refleja más bien un alto grado de cinismo de su parte. En efecto, no puede ser distinta la intención de alguien que se atreve a pisar el suelo de una nación agredida con las armas innobles de la mentira vil y del miedo infundado, disparadas desde su trinchera en CNN, para afincar un instrumento de vasallaje como el Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA).
¡Qué pena, señor Padilla!, pero no podemos darle un recibimiento amistoso a alguien que se volvió cómplice y colaborador gratuito de un gobierno codicioso y guerrerista que, como el de George W. Bush, quiere someter bajo su dominio a nuestros pueblos.
Nos cuesta mucho entender que usted haya asumido una posición así, y le resulte indiferente los vejámenes que sufren sus verdaderos compatriotas mexicanos. Ciertamente si a usted no le da ni frío ni calor que a su patria natal le tracen un muro de varios miles de kilómetros de longitud, para dividirla de su país adoptivo y que sus hermanos y hermanas no vayan en pos del mismo sueño que usted un día tuvo, menos aún, podría sentir un mínimo de respeto por Costa Rica y por las decisiones libres y soberanas de sus habitantes.
Nosotros nos preguntamos: ¿qué sentirán de mexicanos como usted, los ciudadanos de Chiapas, las mujeres de Ciudad Juárez, ultrajadas a diario por las transnacionales de esa que hoy usted defiende como su nueva "patria"?, y ¿los campesinos que ya sin tierra y con hambre, abren surcos de indignación y protesta en el Zócalo?. Por eso don Alberto,queremos que nos conteste: ¿con qué cara viene a Costa Rica, señor malinche?
Por último queremos comunicarle que todos nosotros, gustosos hemos pagado los $100 que cuesta escuchar su charla(tanada) y desde este mismo recinto poder decirle a su público y a su teleaudiencia que usted es non grato en nuestro país y que deploramos el ejercicio falaz y antiético que hace de su profesión de periodista. Esperamos que no pierda con ello su tranquilidad aunque su conciencia tal vez lo inquiete.
Sinceramente,
COSTARRICENSES POR LA DIGNIDAD Y LA SOBERANÍA


